9.24.2011


No hay brisa

que no me huela

al poemaque le palpita,

ni avenida

que tenga puertas

cuando me lleva

donde suspira.


No hay sueño

interminable

que no me hable

de mi dueño,

ni puerto

que me embarque

sin el pasaje

de sus versos


No hay ruta

que me provoque

ni un donde

sin ser suya,

nada se ajusta

más a mi talle

que el aire

de su burbuja.


No hay licor

que me embriague

como la sangre

de su amor,

ni flor

que se compare

donde me late

su corazón.